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Método de ensayo de solidez del color al lavado con agua

Ensayos mecánicos2026-10-23

La solidez del color al lavado con agua es una de las propiedades más exigidas en el control de calidad textil, ya que mide la resistencia de los tintes y estampados frente a los tratamientos húmedos domésticos e industriales. Su ensayo se fundamenta en la norma ISO 105-C06, que reproduce en laboratorio las condiciones de un lavado controlado y evalúa después dos efectos: la decoloración de la muestra y el sangrado sobre telas adyacentes. Este artículo describe el principio del método, la preparación de las muestras textiles, el procedimiento operativo según la norma, la evaluación de resultados mediante escala de grises, los criterios de aceptación habituales y las aplicaciones junto con normas complementarias, de modo que el lector disponga de una guía práctica para ejecutar e interpretar el ensayo.

Principio y mecanismo

El ensayo somete una muestra textil junto a telas de acompañamiento a un baño de jabón u otro detergente normalizado, bajo temperatura, tiempo y agitación definidos. Durante el tratamiento, el tinte no fijado de forma estable a la fibra puede migrar hacia el baño y, desde este, teñir las telas adyacentes o redisolverse. La magnitud de esa migración depende de la afinidad tinte-fibra, del sistema de fijación empleado y de la resistencia del colorante a la acción combinada del agua, el detergente y el calor. Tras el lavado, la muestra se seca y se compara su color con el de una porción sin tratar; las telas de acompañamiento se comparan igualmente con sus originales. La cuantificación se realiza por comparación visual con escalas de grises normalizadas, lo que convierte un efecto subjetivo en una medida reproducible entre laboratorios.

Preparación de muestras textiles

La preparación condiciona la validez del resultado. Se recorta una probeta de dimensiones aproximadas de 100 mm por 40 mm y se coloca frente a una tela de acompañamiento multifibra o, alternativamente, entre dos telas de fibra definida según la especificación del método. Si el tejido es de punto o presenta bordes propensos a deshilacharse, conviene sobrehilar los bordes o sellarlos para evitar pérdidas de hilo durante la agitación. Las muestras deben acondicionarse en atmósfera normalizada antes del ensayo y manipularse sin contaminación por grasas o sudor. Se registra la composición fibrosa, el tipo de tinte declarado y el acabado aplicado cuando se conozcan, pues estos datos determinan la selección de la tela adyacente y de la severidad del lavado. Cada condición de ensayo requiere su propia probeta y su juego de acompañantes identificados.

Procedimiento

de ensayo — norma ISO 105-C06
La norma ISO 105-C06 define múltiples condiciones de severidad, identificadas por un código; cada una combina temperatura, tiempo, relación de baño, composición del licor y presencia de esferas de acero inoxidable que simulan la acción mecánica. En el procedimiento habitual, la probeta compuesta se introduce en un recipiente de acero inoxidable junto con el baño de lavado preparado con jabón normalizado, con o sin carbonato de sodio y perborato según la severidad elegida. Los recipientes se colocan en un aparato de lavado rotatorio tipo Lagerthermostat que mantiene la temperatura con tolerancia estrecha y una agitación constante. Finalizado el tiempo prescrito, la probeta se enjuaga dos veces con agua fría, luego con agua corriente durante un periodo corto y, cuando el método lo indica, con una solución diluida de ácido acético. El secado se efectúa a temperatura no superior a 60 °C, en aire, sin prensado ni exprimido que altere el tono.

Evaluación de la decoloración y sangrado

La evaluación se realiza en una cabina de luz normalizada, preferentemente con iluminante D65, sobre un fondo neutro y con el observador adaptado a las condiciones de la sala. Para la decoloración se superponen la zona lavada y la zona original de la muestra, y se compara el contraste con la escala de grises para decoloración, graduada del 5 al 1, con pasos intermedios. El mismo procedimiento se aplica a cada tela de acompañamiento respecto de su pieza sin exponer, empleando la escala de grises para teñido, cuya escala numérica es análoga pero cuyas diferencias cromáticas difieren de las de la primera escala. Se anota la valoración más baja obtenida en cada acompañante, ya que refleja el sangrido hacia esa fibra concreta. Los dos resultados, decoloración y sangrado, se informan por separado y constituyen el resultado completo del ensayo; no deben promediarse ni omitirse.

Criterios

de aceptación y escala de grises
La escala de grises asigna el grado 5 cuando no existe cambio perceptible de color y el grado 1 cuando el contraste es máximo; los grados intermedios expresan diferencias crecientes. La aceptación de un resultado no depende de la norma de ensayo, sino de la especificación comercial o reglamentaria aplicable al producto. Con carácter general, en prendas de uso frecuente se exigen habitualmente grados de 4 o superiores tanto en decoloración como en teñido, mientras que artículos de alta exigencia o con fibras sensibles pueden requerir valoraciones de 4-5. Cuando la especificación del cliente recoge límites por fibra acompañante, cada valor debe cumplirlos de forma individual. Ante resultados límite, se recomienda repetir el ensayo con probetas independientes y confirmar la valoración con un segundo evaluador entrenado, dado el carácter visual del método. El informe final debe consignar la severidad empleada, las escalas aplicadas y las valoraciones numéricas de cada parámetro.

Aplicaciones y normas complementarias

El ensayo se aplica en control de producción, recepción de tejidos y prendas, verificación de fórmulas de tintura y desarrollo de nuevos colorantes o acabados. Resulta útil también en investigaciones de reclamaciones por manchas o transferencias de color tras el lavado doméstico. Como normas complementarias, la serie ISO 105 cubre otras solideces: al frote según ISO 105-X12, a la luz según ISO 105-B02, al sudor según ISO 105-E04 y al agua según ISO 105-E01. El método estadounidense equivalente es la familia AATCC 61, comparable en principio aunque difiere en condiciones y equipos, por lo que los resultados no son intercambiables sin acuerdo previo. En comercio internacional es práctica corriente indicar en la documentación la norma exacta y la severidad empleada, de modo que comprador y vendedor interpreten los grados de solidez bajo criterios idénticos y se eviten discrepancias en la aceptación del lote.

FAQ

¿Cómo

se gestionan los reensayos y las discrepancias en la solidez del color al lavado con agua?
Ante resultados dudosos o en disputa, se repite el ensayo con probetas nuevas de la misma muestra, bajo la misma severidad de ISO 105-C06, y se repite la valoración con evaluadores adicionales en cabina de luz normalizada. Si persiste la discrepancia, ambas partes pueden acordar un laboratorio independiente para la verificación.

¿Cuál

es el plazo habitual del ensayo y qué contiene el informe de solidez al lavado?
El plazo depende del número de severidades solicitadas y de la carga del laboratorio, sin poder fijarse un tiempo universal. El informe incluye la norma y severidad empleadas, las telas acompañantes utilizadas, y los grados de grises de decoloración y de teñido de cada acompañante, con identificación de la muestra.

¿Qué

requisitos debe cumplir la muestra para el ensayo de solidez del color al lavado?
Se requiere una probeta de dimensiones suficientes, limpia, sin contaminaciones y representativa del lote, junto con los datos de composición fibrosa cuando sea posible. Si se evalúan prendas con varios colores, cada tonalidad o estampado debe contar con su propia probeta y sus telas de acompañamiento, para obtener resultados individuales.